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Disfraces en Halloween
Si eres manitas puedes confeccionar tus propios disfraces. La imaginación es una poderosa y económica herramienta e Internet también puede ayudar: es posible buscar imágenes y páginas web que explican cómo hacer vestidos de Halloween. El suprarreciclaje, es decir, la transformación de un objeto sin uso o destinado a ser un residuo en otro de igual o mayor utilidad y valor, se puede llevar a la práctica con disfraces y complementos. En cualquier caso, no hay que obsesionarse por el resultado final: lo importante es pasarlo bien, no ir de pasarela. Además, ¡qué mejor fiesta que Halloween para "dar miedo" con una ropa inverosímil, ¡ incluso hasta fea! |
Los diferentes materiales para reciclar un disfraz pueden encontrarse en el armario o en el desván de casa o bien se puede comprar una tela para diseñarlos, en una tienda de telas y complementos. Al igual que si se opta por comprar disfraz nuevo, hay que fijarse en las materias primas naturales, a poder ser elaboradas de forma ecológica. La gran mayoría de los disfraces industriales se basan en productos sintéticos realizados a partir del petróleo. También hay que tener cuidado con el maquillaje que se utilice. Es preferible usar productos naturales, ecológicos, y en caso de utilizar uno convencional, hay que fijarse bien en la etiqueta y constatar que tengan todas las garantías sanitarias. Algunos pueden llevar sustancias químicas perjudiciales para la salud, como mercurio o ftalatos, y mucho cuidado con la piel, sobre todo las personas alérgicas.
Y por supuesto hay que huir de todos los disfraces y complementos de poco precio y mala calidad, que no aguantan más allá del mismo día de la fiesta. Lo barato sale caro, no sólo para el bolsillo sino para el medio ambiente. La cantidad de residuos que se generan con los productos de usar y tirar llenan los vertederos y provocan el uso de más materias primas, que aumentan la ya de por sí abultada huella ecológica.
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